Entiendo la Educación como compromiso ético, como solidaridad, como concientización liberadora que ayuda a romper con la ignorancia, el sometimiento y el fatalismo.
Y tengo especial interés por el mundo de los inmigrantes.



12.1.09

Síntomas

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Desde hace semanas en las barras de nuestros bares se sigue hablando solo de duelos y festejos futbolísticos, del tenis o de las figuras del baloncesto; la gente queda embobada por las imágenes del Dakar por tierras sudamericanas y o los potentes coches de la fórmula 1; las portadas de los presuntos medios de comunicación provinciales se hacen eco en primera página de la muerte de una mascota de un presidente; los canales de las TV públicas incitan a consumir lo que muchos no tienen como remedio para reactivar la economía; el personal solo habla de chollos, rebajas y botellón o ya prepara incluso alguna célebre romería. Desde hace semanas el panorama es desalentador. Desde hace semanas pienso que está clarísima la patología.

Mientras el consumo nos embrutece, crece el paro y miramos para otro lado, suceden hambrunas y genocidios en directo como los de Palestina. Todo lo anterior es revelador del estado de nuestra sociedad. Son síntomas que señalan que nuestro mundo está enfermo, podrido. Todo ello son síntomas dignos de estudios históricos-sociológicos en siglos venideros tal y como ahora hacemos con el nazismo en sus comienzos. Dicen algunos que todo ello solo es síntoma de la estupidez humana. Yo digo que esta patología es más grave aún: son síntomas de locura.